Se enmarca en un paraje de gran valor paisajístico en el barrio de Gordon, desde donde se divisan preciosas panorámicas sobre los montes que separan los valles del Agüera y de Karrantza.
Es difícil definir el estilo esta ermita, es desde luego, obra barroca, seguramente coetánea a la de San Roque, más pequeña y con menos elementos identificables con el paso de los estilos cultos, pero con parecida disposición e inspiración popular.