Plazas de toros

Plaza de toros de Cueto 

La plaza de toros de Cueto es un ejemplo muy bien conservado, pegante a la ermita de Santa Isabel. Es de planta circular, asentada en la ladera en desnivel mediante contrafuertes. Tiene barrera de obra de mampostería de más de metro y medio de altura. En un lado de los dos toriles cerrados, con acceso adintelado. Hacia el Oeste una grada de tribunas escalonada. Toda ella fue levantada en 1755.


Su suelo también de hierba y para su decoración, en 1790, se plantarón álamos en su entorno.